Argonmexico / El tema de género no debiera ser diferencia a la hora de elegir a nuestros representantes en el gobierno, pues se supone que somos todos mexicanos y ciudadanos con los mismos derechos y deberes, sin embargo, desde que se definió a Josefina Vázquez Mota como la primera Mujer con posibilidades reales de alcanzar la presidencia de la República, los mismos miembros del blanquiazul han señalado en repetidas ocasiones, que ha llegado el tiempo de que una fémina se encargue del Estado mexicano.
Pensaron entonces que sería el contrapeso ideal para el favorito de las encuestas, el priísta Enrique Peña Nieto quien desde la elección a gobernador fincó buena parte de su victoria en la gran cantidad de “fans” mujeres que le dieron su voto al grito de: Enrique Bombón, te quiero en mi colchón. Tal parece que al PAN no le dio el resultado esperado, Josefina Vásquez no es referente femenino para las mexicanas, más bien, es observada como una señora que ingresó a la política en un lugar que habitualmente ocupan los hombres, sin marcar la diferencia que se buscaba para jalar al -viejerío- del lado de los azules.
Hasta el momento, no he tenido oportunidad de estar en algún acto de campaña de Josefina, sin embargo, quienes si la han visto en campaña, aseguran que es una señora muy cuadrada, sin emoción, sin motivación, además de falta de personalidad definida, pues en ocasiones llega de vestido azul, luego con ropa blanca, de rojo, de naranja, de chal, de estilo sastre, en fin, va diariamente de dulce, chile y manteca, logrando perderse en la indefinición y muy alejada de la identificación.
Hay que construir un ícono, una característica que los haga diferentes, eso lo ha entendido hasta el mismo Gabriel Cuadri quien no se separa de su famosa Combi, o Andrés Manuel que no deja el amarillo o el escudo del Águila reformista inventada por Juárez, la señora panista simplemente, no entusiasma a las mayorías.
En cambio, el abanderado del PRI dejó bien en claro cual sería su imagen desde el arranque de campaña y cómo el sector femenino vuelve a ser uno de sus pilares fundamentales para llevarlo al triunfo electoral en próximo 1 de julio. Clubes de fans en toda la república, seguidores en las redes sociales y organismos de su partido dedicados precisamente a reclutar y apoyar a millones de mujeres para sumar y sumar a la causa de Peña Nieto, aunado a las cien mil fotos que todos los días se toma con niñas, adolecentes, señoras y viejecitas, incrementando su popularidad como un candidato de excelente imagen y de importante carisma.
En fin, la imagen cuenta mucho y cada vez más dentro de la competencia electoral, quien supo capitalizar este aspecto, va en la delantera y quien no lo ha entendido, simplemente se va rezagando, esperemos que tanto victorias como derrotas, dejen su enseñanza a vencedores y vencidos, pero sobre todo, que no olviden a quienes fincan sus esperanzas en quienes serán los nuevos conductores de México, pues la realidad va más allá de una buena presencia, exige carácter, experiencia y capacidad de decidir en momentos difíciles.












