|
Por Jaime Arizmendi/Enviado Especial
argonmexico.com / TOLUCA, Estado de México.- Como a la antigüita, ayer aquí toda la clase política priísta pareció congregarse. El poder de convocatoria de Peña Nieto funcionó y hasta personajes de otros partidos acudieron a la cita.
Los panistas Diego Fernández de Cevallos y el gobernador de Tlaxcala, Héctor Israel Ortiz Ortiz, son ejemplo de ello, llegaron temprano y merecieron mención especial por su asistencia.
Entre otros priístas también se vio al hidalguense Miguel Osorio Chong y al coahuilense Arturo Moreira; seguidos muy cerca por el perredista Marcelo Ebrard, quien como acostumbra, llegó a bordo de un helicóptero de la policía capitalina.
A esa singular fiesta tricolor también asistió el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, quien lo hizo en calidad de representante del presidente Felipe Calderón. Se dice que desayunó con Peña Nieto, para luego sostener conversaciones privadas en el despacho del gobernador.
Incluso, minutos antes de las 11 de la mañana, hora marcada para la comparecencia del gobernador mexiquense ante el legislativo estatal, ambos salieron juntos del palacio de gobierno y caminaron hacia la Cámara de Diputados del Estado de México. Caminata que se vio enmarcada entre los vítores y las porras de las huestes priìstas traídas desde diversos municipios de la entidad.
Antes de las 10 de la mañana, habían hecho su arribo los diputados locales para iniciar la sesión formal. En tanto, poco a poco fueron llegando también los "invitados especiales", dirigentes obreros, campesinos, empresariales, del clero; así como diputados federales, senadores y alcaldes mexiquenses de todos los partidos.
Tranquilo se vio llegar al rector de la Universidad Autónoma del Estado de México, José Martínez Vilchis. A bordo de un llamativo automóvil apareció el exsecretario de Gobierno mexiquense, Manuel Cadena Morales; al igual que la dirigente nacional del PRI, Beatriz Paredes.
El motivo del encuentro fue el tercer Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto. Evento que por su estilo, hizo recordar a muchos la ahora denostada y extinta "parafernalia" de los informes presidenciales. Por supuesto, aquí todo sigue igual.
Afuera del recinto legislativo mexiquense duró horas la fiesta de las huestes priístas llegadas lo mismo de Villa Nicolás Romero, que de Lerma o de Amecameca.
Una vaya con las clásicas rejas metálicas blancas se colocó para que pasara por en medio el gobernador PeñaNieto, en su trayecto hacia el "besamanos" instalado en el teatro Morelos. El espacio estuvo resguardado por medio centenar de los 350 cadetes de la Academia de Polícia del Estado de México.
Mientras bandas de pueblo y músicos de todo tipo de instrumentos interpretaban canciones como el danzón: Juárez, no debió de morir... entre la gente sobresalían tipos disfrazados de payasos que trepados en zancos, realizaban peligrosos contoneos.
Adentro de la Cámara de Diputados, se apretujaban los colados con funcionarios de los tres niveles de gobierno y periodistas por la falta de espacio en el salón de plenos. Ello incluso obligó a los organizadores a instalar una pantalla en el Teatro Morelos, ubicado cerca del recinto parlamentario, donde se trasmitió en circuito cerrado el informe en vivo.
Una vez concluida la lectura del informe por parte del gobernador, se realizó una ronda de preguntas por un diputado de cada grupo legislativo representado en el congreso local. Asimismo, a cada uno el mandatario le dio respuesta.
Tras dos rondas de preguntas y sus respectivas respuestas, más de cuatro horas después se dio por terminada la sesión parlamentaria. Aunque mientras transcurría el encuentro gobernador-diputados locales, los mandatarios e invitados especiales abandonaron paulatinamente el lugar.
Antes de que concluyera el encuentro, Diego Fernández de Cevallos salió del recinto parlamentario, pero al ser reconocido por alguno de los dirigentes de la gente "acarreada" le orquestó una rechifla.
Con cortesía, el panista optó por acercarse a las señoras y niños que conformaban esas huestes priístas para saludarlos de mano, pero más que lograr aquietarlos los encendió más; sin embargo, el exjefe Diego mantuvo la ecuanimidad y se alejó despacio del lugar.
El jefe de gobierno del DF, Marcelo Ebrard viajó del Distrito Federal a Toluca en un helicóptero que aterrizó en el helipuerto del Palacio de gobierno, desde donde salió para entrar al escenario donde el gobernador mexiquense rindió su informe de gobierno.
Inquirido si Peña Nieto es el candidato a vencer en la carrera por la presidencia en el 2012, Ebrard sólo atinó a esbozar una sonrisa, para optar por el silencio. Bien sabe que todavía tiene una dura bronca ante sí con Andrés Manuel, pero seguramente espera que le deje el partido y el de Tabasco se vaya pronto a Convergencia.
Como se pudo observar, este viernes 5 de diciembre se volvieron a encontrar tres de los personajes que por ahora regularmente encabezan las encuestas de posibles competidores por la silla presidencial hacia el 2012.
Enrique Peña Nieto, por el PRI; Juan Camilo Mouriño, por el PAN y Marcelo Ebrard por el PRD. Aunque apenas estamos en la recta final del segundo año de gobierno del presidente Calderón, vale anotar que además a cada uno de ellos les falta sortear el "fuego amigo" que les caerá casi de manera irremediable desde su propio partido.
|