Por Iván Bautista
argonmexico.com.--TOLUCA, Estado de México.- La Secretaría de Turismo de esta entidad recomienda visitar Malinalco, Tonatico e Ixtapan de la Sal, Pueblos con Encanto donde se recrean paraísos de exuberante vegetación, agradable clima y aguas termales curativas, en medio de un espléndido entorno, donde la naturaleza en millones de años esculpió grutas y la mano del hombre construyó históricos santuarios. En un hermoso valle de exuberante vegetación, y al pie de las montañas, se encuentra Malinalco, municipio de calles empedradas, de historias y casas multicolores hechas de adobe y sueños. El verdor de sus paisajes y la tranquilidad del ambiente lo convierten en un destino ideal para el descanso y la reflexión.
En la cúspide del cerro de los ídolos, se encuentra la zona arqueológica de Malinalco, una de las más bellas del estado y, desde donde se aprecia una magnífica panorámica del pueblo. Aquí destaca el Santuario de los Guerreros Águila y Jaguar, que por su carácter monolítico han sido comparados con Llora en la India y con el templo de Abu Simbel en Egipto.
Entre sus atractivos está el Convento Agustino del siglo XVI, cuya sobriedad recuerda las construcciones medievales. En su interior alberga hermosos frescos originales, que decoran los techos y muros de los pasillos; como el Museo Universitario Doctor Luis Mario Schneider, donde se exhiben piezas y herbolaria prehispánicas de la zona, se presentan, además, las propuestas artísticas en la Casa de la Cultura.Malinalco es un pueblo íntimo, de pequeños restaurantes y hoteles-boutique. De intensa actividad cultural, de galerías de arte; artesanía de madera tallada y algunos instrumentos musicales de barro y madera.Deliciosa gastronomía que ofrece los platillos típicos, la trucha Malinalco, platillo famoso en la región, y sus famosas nieves de limón, zapote, mamey o guanábana, así como el delicioso pulque casero, toda una tradición.Tonatico es uno de los pocos lugares con bellezas naturales, monumentos históricos y tradiciones ancestrales. Se decía entre los nahuas que aquí había nacido el sol. Este municipio tiene un clima semitropical durante todo el año, y está dotado de aguas termales que ya desde los antiguos indígenas se consideraban benéficas para la salud.Caminar por el hermoso pueblito colonial, con la plaza central arbolada y el típico kiosco, encaminan a la soberbia iglesia de Nuestra Señora de Tonatico, o al excelente balneario municipal, con sus famosas aguas termales, visitadas por turistas nacionales y extranjeros.Pero si de aventura se trata, a pocos kilómetros del centro, se encuentran las bellísimas Grutas de la Estrella, con las caprichosas formas que la naturaleza dispuso; o el Parque del Sol, con sus albercas y toboganes, donde el principal atractivo es el salto de Tzumpantitlán.El platillo típico de Tonatico es la carne de cerdo con huajes y la deliciosa agua de lima. El turista puede encontrar diariamente en el mercado barbacoa o chito, chicharrones, cocido o moronga, gorditas de haba, fríjol y requesón entre otros antojitos.En este Pueblo Con Encanto se elabora cestería de carrizo policromado y otate. Las palanquetas de cacahuate también son consideradas como una artesanía.La naturaleza ha privilegiado con sus bondades a la ciudad de Ixtapan de la Sal. El espléndido clima soleado y sus famosas aguas termales, a las cuales se atribuyen cualidades curativas, le han convertido en uno de los centros turísticos más importantes de todo México.Aquí se encuentra el parque acuático más grande de Latinoamérica, y brinda, al igual que muchos de los lujosos hoteles, excelentes servicios medicinales y de belleza para el turista que busca la salud y el descanso, rodeado por la exuberante vegetación.En este ambiente paradisíaco, la diosa Ixtapanchíhuatl y la bella Diana Cazadora, le dan la bienvenida por la avenida principal, colmada de frondosos árboles de jacarandas. En el centro de la población la arquitectura es típica con casas de teja roja y calles empedradas. A un costado de la plaza principal se erige orgullosa la Parroquia de la Asunción, herencia colonial.La riqueza de Ixtapan de la Sal también está en las manos hábiles de su gente, que nos deleita con excelentes trabajos de talla en madera, al igual que con su deliciosa gastronomía.En esta preciada tierra de la sal, se cuenta con los espacios idóneos para que el trabajo sea un verdadero placer, ya que posee magníficos hoteles de infraestructura moderna con todos los servicios para convenciones y seminarios.
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