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Por Lic. Luis Antonio Martin Muñoz " Wero Seiheiki "
Hoy descubrí lo inmenso de este sentir. Hace unas líneas anhelaba verte llegar y hoy parece que ya estás aquí.
Me lo ha confesado el azul del cielo, la inmensidad del mar y la fuerza del fuego que se convierte en el deseo de querer ser de tu corazón el dueño.
Hoy nacen de mis labios unas suaves caricias que traducen lo que sólo tu haz logrado hacerme sentir.
Cómo no sentirme feliz, si tu rondas en el aire. Si eres el calor del sol que baña mi piel.
Cómo no mirar cada amanecer con alegría, si tu amor es la luz de mi vida.
Siembras tu esencia en mi ser, y ahora te recuerdo total y libremente como un eco que torna en mí en una sutil y suave melodía que me hace pensarte y entonarte noche y día.
Sorprendiste a mi alma. Arropaste mi cuerpo, y conquistaste mi corazón.
Empiezo a descubrir que esto es amor.
Te quiero con sentimiento. Te quiero con mi pensamiento. Te deseo con ilusión. Te espero con desesperación, te extraño con añoranza, te pienso con esperanza.
Besaré tu nombre. Besaré tus ilusiones. Conquistaré a tus labios, hasta ser parte de tí.
Tocaste mi corazón. Penetraste mis sentidos. Abrazaste mi voluntad. Entraste en mis ilusiones, y ahora eres tu quien me enseña a amar de verdad.
Tú estas dentro de mí. Vives en mí.
Por ti recobré la fe. Le pondré a mi entusiasmo corazón. Valentía a mi querer, y te daré lo mejor de mi ser. No habrá limites ni temor, pues este amor existe en tí y en mí.
Sé que no fue casualidad este coincidir. El destino conspiró, y el amor nos conquistó. Este amor existe en tí y en mí.
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